
Guardé en ámbar el delicado flash que el bosque me regaló.
Mudo y quieto el silencio dejó escapar un murmullo.
¿Fue el viento indiscreto celoso por su arrullo?...
¡Oh no¡¡
Fui yo.
Que escapé con la danza crepuscular del deseo, y teñí las ganas de sentir
ese instante en mi piel, al notar el agua fría del arrollo, como salpicaba la orilla.
Mudo y quieto el silencio dejó escapar un murmullo.
¿Fue el viento indiscreto celoso por su arrullo?...
¡Oh no¡¡
Fui yo.
Que escapé con la danza crepuscular del deseo, y teñí las ganas de sentir
ese instante en mi piel, al notar el agua fría del arrollo, como salpicaba la orilla.
Sonreí...bailé, on los colores escapados del cielo,
titilando con la luz intermiente
del sol que lo inundaba todo.
Las hojas empapadas de una tristeza pasajera,
bañaban la melancólica estampa del monte.
Eran como pequeños suspiros escapando de los árboles.
El Sol jugueteaba con ellas, coloreando de fulgores luminosos las velas de los navíos extraviados, que flotaban sobre el sempiterno mar del cielo.
El Sol jugueteaba con ellas, coloreando de fulgores luminosos las velas de los navíos extraviados, que flotaban sobre el sempiterno mar del cielo.
Y el olor....
¡Ese olor inenarrable!
Ese olor de otoño agridulce como “un adiós o un me quedo”, con su perfume de hada y la mezcla de hojas malheridas dirigiéndose con desenvoltura a su sepulcro.
Ese olor de otoño agridulce como “un adiós o un me quedo”, con su perfume de hada y la mezcla de hojas malheridas dirigiéndose con desenvoltura a su sepulcro.
Con un tango envolvente sacrificándose para crear vida después de la muerte,
renaciendo como Ave Fénix con el esplendor inigualable de las aves del paraíso.
Y ese olor tan peculiar de la tierra mojada, salpicándolo todo...
Y ese olor tan peculiar de la tierra mojada, salpicándolo todo...
recibiendo la
mélica armonía de las castañuelas del agua.
Me atrapó la magia del bosque.
Incluso escandalizada del brío de mis gemidos,
Incluso escandalizada del brío de mis gemidos,
se ruborizo por un momento la corteza parda-rojizas de un castaño longevo.
Se hizo la noche en aquella interminable serenidad,
y las estrellas como alfileres punzantes en el cielo,
brillaron junto a la luz radiante de la luna
haciendo de aquella estampa otoñal,
haciendo de aquella estampa otoñal,
un lugar soñado dónde despertar.
Darilea.
Darilea.
10 comentarios:
me gustan las historias con sentimiento y música
Tus letras son como besos
que acarician y reconfortan
paz&amor
Isaac
ME ASUSTA TANTO EL SILENCIO
PORQUE SOLO SABE
HABLARME DE TI..
Estuve paseado por tus blogs…
…seguiré visitándote…
…muy bueno todo…
Saludos
Me perdí en el hermoso bosque de tus palabras.
Recibe un cordial saludo desde Alemania
Muxhas gracias por el paseo por mi blog,y encontrame un belo bosque al pasear por el tuyo. Besoa
una forma diferente de sentirte! aunque no me acostumbra a verte de blanco!
Besos y Éxitos!!
Hermoso poema, una forma màgica de describir el entorno y los sentimientos que ello nos produce.
Holas Darilea aqui de nuevo pasando por tu casa, espero que la pases bonito este Domingo, sigo visitandote , besos :)
sentimiento en la palabra
un abrazo amiga
Que bonita historia Darilea, el amor, la sensualidad, el bosque, el otoño, los olores... las sensaciones... todo ello muy bien escrito.. transmite el sentimiento de algo etereo... irreal.. tipo Enya....
Besitos
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